Participación y presión ciudadana

Por: Janelle Archibold

Durante los últimos años hemos visto como ha salido a la luz la manera en que algunos políticos, empresarios, banqueros y ciudadanos se han repartido nuestro dinero. Sí, incluso ciudadanos, ya que prestarse para estar en planillas del estado sin trabajar y haciendo política, también eso es robarse nuestro dinero.

Hemos observado no solo el gran daño que le hicieron a la institucionalidad, sino también a la confianza, a la ética y a los valores. Desde mi punto de vista el daño ha sido tan grande que actualmente hemos perdido la fe en las instituciones y personas, aunque sepamos que tiene las mejores intenciones y que quieren velar por los intereses de Panamá.

A menudo me pregunto: ¿por qué la CSS no tiene medicamentos si todos cotizamos para tenerlos?, ¿por qué nuestro sistema de salud es tan deficiente?, ¿por qué nuestra educación pública no puede ser de mejor calidad?, ¿por qué tenemos un pésimo sistema de transporte?, ¿por qué no hay presupuesto para una carrera judicial? Estas y otras muchísimas cuestiones nos podríamos plantear y la respuesta es clara: la corrupción se ha instalado en cada institución.

Si deseamos un mejor Panamá, los ciudadanos debemos involucrarnos un poco más en el ámbito político. Es de suma importancia que votemos de manera responsable, pero no nos quedemos en solo en votar cada 5 años; vayamos más allá, participemos más. Tenemos la potestad de exigir rendición de cuentas a todos los funcionarios, de vigilarlos, de que cumplan con sus obligaciones, de darles seguimiento a su trabajo y de denunciar a aquellas irregularidades de los que abusen de su poder.

Afortunadamente los ciudadanos contamos con las herramientas para vigilar a quienes nos representan a través de las páginas de internet de las instituciones, en las que podemos encontrar desde la planilla hasta los proyectos que están en ejecución o por ejecutar; podemos participar en la Asamblea Nacional yendo a las discusiones en primer debate de los proyectos de ley en las comisiones, así como en el pleno cuando se discutan los proyectos de ley en segundo y tercer debate; y también participando en foros de la comunidad. Así como existen estas herramientas, hay muchas otras en las que todos podríamos, y en mi opinión, deberíamos utilizar ampliamente.

Presionemos a nuestros gobernantes y funcionarios. En los últimos meses hemos observado que la presión ciudadana funciona y que cuando nos unimos se pueden lograr grandes cosas, por ejemplo: la manifestación del 9 de enero en la Cinta Costera para el proyecto de ley sobre Inhabilitación Perpetua (“muerte civil); la presión en la red Twitter para que se discutiera el proyecto de ley sobre la Imprescriptibilidad; la campaña realizada en Twitter, Instagram y Facebook sobre proyecto de ley del Hemocentro Nacional; y la actual presión que estamos realizando en Twitter para que los diputados publiquen sus planillas.

Tenemos diversas maneras de poder participar y presionar. Involucrémonos, exijamos a nuestros gobernantes y vigilemos lo que hacen.

¡Luchemos por Panamá!

 

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